17.1 La Existencia y el Alma.-
Si lo inconsciente y subconsciente ya sólo pertenecen al cuerpo y no al alma, esta es una de las bases para la existencia, sino se existe. Recordemos.
(No es necesario leer el primero)
Razonamientos sobre la Teoría de la Relatividad
y Constitución de la Materia
En un principio, muchos razonamientos profundos parecen locura,
como las teorías de los cuantos y de la relatividad












es inversamente proporcional).


















Aún siendo colores opuestos existen contrariados, por ejemplo: una vez yo miré una malla de alambre que era de color plomo, con fondo el cielo blanco y la puerta oscura (fig.), la parte “A” de la malla la vi negra (fondo cielo blanco), y la parte “B” de la malla vi de color blanco (fondo puerta oscura), siendo la malla de un solo color: plomo, es que la parte “A” tenía como base, referencia o razón de comparación, el cielo blanco; luego como era más oscura la malla que el cielo, se miraba negra, y la parte “B”: puerta oscura, se miraba la malla blanca; esta es existencia o manifestación por la comparación, entonces esta pues hace lo relativo.
Estos colores son pues opuestos así como el negro con el blanco. Ahora, se puede hacer este experimento: mirar fijamente algo de color rojo un rato, e inmediatamente mirar a un sitio casi neutro en color como el plomo-blanco, y si por ejemplo hemos visto una estrella roja, miramos en ese sitio plomo o blanco una estrella verde, complemento del rojo; es que en la mente nos hemos acostumbrado al rojo al verlo fijamente, luego reaccionó el complemento verde, que “quiere” existir, ya que existió mucho en nuestra mente el rojo. Es como la ley de la reacción de la Física, y aparece el verde al ver repentinamente el lugar blanco o plomo; lo mismo sucede en los demás colores: amarillo se mira violeta, azul se mira naranja, rojo se mira verde, y viceversa. Al mirar un rato algo largo esa estrella roja y después a otro sitio por qué aparece el verde, de dónde existe? Existirá en la mente, esto obedece a la ley física de los colores complementarios. Empero, una vez yo miraba pensativo entre el pasto y la acera, el pasto es verde y la vereda plomo claro, un color casi neutro, casi blanco, pues si mezclamos el blanco con el negro que son complementos sale plomo; después cambié mi vista a sólo la acera y miré parte que correspondía al pasto color acera nomás, y la parte que correspondía a la vereda color verde. Según la ley anterior, al ver repentinamente a la acera, solamente se vería el color de la vereda su complemento que como no tiene sería sólo plomo y lo que corresponde al pasto se vería rojo. También hice el experimento y reemplacé el pasto por los otros colores y salían en la segunda mirada sus complementos. ¿A qué obedece u obedecía eso de la vereda y el pasto? Posiblemente era el estado de ánimo que me encontraba? Otra vez hice el experimento y no con el pasto sino simplemente con el color verde (algo más claro que el pasto), y salió en la segunda mirada, lo que correspondía al verde color rosado, o sea color rojo claro, y lo que correspondía a la vereda un color algo verde. Esto demuestra que los colores “quieren” existir porque al mirar la primera vez el verde que es contrario del rojo, este color se ve sin existir y hace fuerza en la segunda mirada, así existe. Empero, en compañía del color plomo en la segunda vez ya no existe el verde , luego como también “quiere” existir, se acentúa en la segunda mirada. Esto demuestra pues que todos los colores “quieren” existir y no sólo los colores sino todas las cosas; existe pues una voluntad escondida en la Existencia de todas las cosas.

Según nuestra vista, el hombre que vemos es del tamaño de un dedo; esto es conforme se siente. Pero sabemos que no es así porque nuestro cerebro así manda por el centro nervioso de la vista: dice que las cosas que se alejan se ven chicas, pero no son. Como esto es manifestación, puede haber un mundo donde las cosas en lugar de alejarse se achiquen, o sea que no haya dimensión de la distancia y sólo las dos dimensiones de un cuadro; un mundo donde el ser no conciba la existencia de la tercera dimensión del espacio, y que haya una ley en donde al achicarse las cosas sea imposible alcanzarlas o tocarlas, y para ello sería necesario que se achique también nuestra mano. El cuerpo pues hace el mundo, la manifestación, y estas últimas son conforme el cuerpo; entonces el alma conoce el mundo conforme es el cuerpo. ¿Habrá otros mundos muy desconocidos para nosotros y que sólo entendemos nuestro mundo porque tenemos sólo nuestro cuerpo?






